sábado, 1 de enero de 2011

GRACIAS

“Trae el viento”, dijo mi voz interior, “que te acaricie con su roce suave, que te haga estremecer en las noches sin luna. Tráelo y dile que te grite mi nombre, que es el tuyo… Oblígale a hacerte sentir vivo, a ser consciente de cada segundo que se te brinda, de cada instante que nace por ti; dile que recorra, contigo, ese camino que ya eres, para llegar a ser… Luz, brillo, estrella… Inmenso pozo de agua pura, emoción y sueño, aurora de esta brisa que te da identidad, que te despierta a mis mañanas, para aferrarte al presente futuro de nuestro viento, siempre constante, siempre fluyendo…”

“Antes de convertirte en el dueño de tu vida, tienes que demostrar ser capaz de poseerla”, dijo una voz desconocida; “a menudo soñamos con tener, con llegar, con alcanzar… y no nos damos cuenta de la banalidad de nuestros deseos hasta que nos lamentamos, por no habernos preparado, antes, para mantenerlos.” “¿Quién eres tú”, dijo mi voz interior, “que osas implicarte en mi proyecto, en mi magia y en mi viento?”. “Yo soy lo que buscas”, contestó la voz desconocida, “soy el proyecto, la magia y tu viento. Soy el destino, que nunca existe salvo para los cobardes, y el mañana que llega para todos. Soy el segundo y el siglo, la nada y el todo, soy tu existencia, tu vida, tu voz y la mía, que ahora discuten, incapaces de dar paz a tu cuerpo y a tu espíritu.”

“Trae el viento”, volvió a decir mi voz interior, “no necesito más que el viento para sentirme vivo…” “Te equivocas”, contestó la voz desconocida, “no hay más vida que la que uno se empeña en vivir, pero eso no puede impedir que sueñes. Tienes que estar preparado para soñar, los sueños son importantes, más fuertes que el viento, y si te encargas de seguirlos, son los que te harán, realmente, sentir vivo.” “Entonces, dame sueños”, gritó mi voz interior, “tú que lo sabes todo, que para todo tienes respuesta, ¿por qué no me das esos sueños, ese viento, esa vida…?” “Porque la vida se gana a base de sueños propios, porque los sueños jamás se regalan, porque soñar es vivir, y nadie puede vivir lo que tus sueños te piden… Salvo tú.”

Hubo un instante de silencio entre las dos voces. Luego, como si la voz desconocida se diera cuenta de su superioridad, comenzó a hablar con un tono más amable, menos inquisitivo y aleccionador, mucho más cercano y amigable. “Yo puedo darte herramientas”, dijo la voz, “objetos mágicos que te ayudarán a soñar, pero que nunca te dirán cómo deben ser tus sueños; herramientas para acompañarte, no para guiarte; ellos serán inspiración, nunca obligación; serán caricia, susurro, sonrisa…”

“Ayúdame, entonces”, dijo mi voz interior, “la vida es el objetivo, pero no sé cómo empezar a sentirme vivo”. “No te preocupes”, comentó la otra voz, “nunca estamos tan solos como creemos, ni pesan tanto los problemas como nos empeñamos en cargar. Ten, este primer objeto mágico te hará sentir mejor…”

“Aquí tienes esta bolsa de confeti; la alegría y la espontaneidad de una fiesta, el ánimo y la sonrisa sincera. No puede haber vida sin estos componentes. Guarda bien tus sonrisas aquí, y no dejes de esparcirlas por el mundo. Esta bolsa de confeti es de la marca Santiago…”

“Este otro objeto es una bella poesía, una obra de arte para la que no existe el tiempo; cada vez que se lee resulta más nueva, más agradable, más sincera. No hay poesías impostoras, ni arte que, como este, no sea bello. Este poema lleva por título Yolanda…”

“Utiliza bien esta enciclopedia; es concisa y muy clara, y pesa lo suficiente como para mantenerte cerca de tu camino, cuando quieras volar sin haber desplegado, antes, las alas. Este tomo de sabiduría lo escribió una tal Mariel…”

“Fíjate en este frasco de colonia; otorga el aroma sutil de la sensibilidad y la inteligencia, y el frescor de la juventud y la valentía. Es el mejor de los perfumes, es Eau de Carla…”

“Mira bien esta fotografía del mar chocando contra la roca; te dará la fuerza necesaria cuando te sientas débil, el vigor y la energía para luchar contra las fuerzas de la naturaleza, si es que tu camino se empeña en horadar montañas. La fotógrafa es muy buena, se llama Sandra…”

“Nunca dejes de protegerte con este escudo mágico. Tiene la fuerza y la autonomía necesarias para sobrevivir a la furia de cien batallas. Sabe cuándo proteger y se ajusta perfectamente a tu brazo; no en vano su herrera fue Deisy…”

“Aliméntate de esta fruta exótica que nunca termina de darte su zumo, recogida en el mejor momento, alegra y atempera el ánimo, y aporta el ambiente importante de los grandes banquetes, y el sabor agradable de tu plato preferido. Es la fruta del árbol de Carina…”

“Para sentirte cómodo, para andar kilómetros sin aprietos, para que siempre recuerdes que la vida es tan elástica como tú te atrevas a estirarla, y que nunca te faltará quien tire de ti hacia adelante, te regalo estos magníficos tirantes del diseñador César…”

“Este azúcar no es un azúcar normal; es el azúcar más dulce que existe en la tierra, el menos empalagoso y más sabroso. Todos pueden probarlo, y nadie, hasta el momento, ha notado más efectos secundarios que los de transformar, cada trago amargo, en tiernos bocados de vida. Siempre lo recomiendan en la pastelería Susana…”

“No te olvides de ponerte estas gafas cuando quieras verlo todo más claro, cuando no entiendas lo que ocurre a tu alrededor, cuando creas que la realidad no es nada más que lo que abarca tu mirada… Estas gafas nunca fallan, son de la óptica Mari Cruz…”

“Esta página en blanco es para escribir lo que sientas, lo que pienses, lo que vivas… No hay mayor confianza que la de una página en blanco, dispuesta a escuchar lo que queramos contarle, porque ella nos muestra todo lo que es, tal y como es: la conjunción de todos los colores. Aprovéchala bien; es de la papelería Inés…”

“Este pañuelo limpia el sudor, agita banderas, ata sueños, se mueve con el viento, fluye con la vida que también te rozará a ti… Sirve para todo, si lo utilizas con imaginación, incluso, si te lo atas, a modo de parche, para jugar a ser el malvado pirata Diego…”

“No hay pila que no se agote, salvo ésta que te entrego. Ni siquiera hace falta cargarla. Posee la facultad de animar, motivar y ponerse manos a la obra. Es agradable su contacto, y, algún día, todos los productos de la tierra, se diseñarán para ser utilizados con esta pila. Su gran inventor se llama Nacho…”

“Con esta regla puedes medir tus límites; pero lo curioso es que siempre se estira un poco más, de modo que nunca vas a ser capaz de medir tus posibilidades, porque, con ella, siempre irás a más. Es una regla que mide en una nueva escala, la escala de Margarita…”

“Y este pincel sirve para dibujar, pero no necesita de pinturas, se nutre de emociones. Con él siempre podrás expresarte con la calma y la alegría de saber que estás mostrando al mundo, precisamente, lo que tantas veces nos cuesta mostrarnos a nosotros mismos. Es un recuerdo que nos ayudará a aplicarnos el cuento, y poder pintar en el lienzo de nuestro día a día. Este estilo pictórico no es otro que el de Rubén…”

“Y me quedan dos últimos objetos, no por ello menos importantes. Son dos velas, dos velas que permanecen encendidas, dos velas que convierten la noche en día, y el problema en ocasión; dos velas que no queman, sino que reconfortan, dos velas que no solo iluminan, sino que encienden tu vela interior, que la contagian con tu fuego. Estas velas portan el fuego de dos antiguos maestros, de Quique y de Bea…”

En aquel instante me vi rodeado de objetos, y la voz calló para siempre. Incluso la voz de mi interior se disipó, como si nunca hubiera estado ahí, pidiéndome cosas que nunca se atrevió a pedir a la cara… Y, entonces, como si los sueños pudieran hacerse reales y la magia existiera, me escuché a mí mismo, por primera vez en la vida… Escuché mi propia voz…

Y sólo pude expresar palabras de agradecimiento, que el viento conservó en su regazo y elevó al mundo con su roce suave.”

sábado, 25 de diciembre de 2010

Validando las sonrisas

En multitud de ocasiones olvidamos el grandísimo poder que tiene la palabra, o nuestros pequeños actos, o la magia de una sonrisa... Buscamos la aprobación de nuestros seres queridos, y nos sentimos felices si encontramos un punto de apoyo en ellos, (incluso, en ocasiones, nos sentimos poderosos cuando sentimos ese calor especial de la complicidad)...

El problema es que no sabemos (o no queremos) posicionarnos en el lugar del otro, comprobar lo poderosos que nos podemos sentir, no ya siendo receptores de cariño y palabras amables, sino siendo los productores, los magos de esos hechizos amables, los maestros y amos de cada sonrisa.

Decía Víctor Hugo, de uno de sus personajes de Los Miserables: "allá a donde él iba, había fiesta"... Esta frase bien se podría aplicar al protagonista del corto que hoy te presento: "Validation". Un claro ejemplo de alguien que sabe, sin duda, que la vida es algo más que ver pasar las horas buscando esa felicidad que nunca llega, un camino repleto de obstáculos donde, en raras ocasiones, brilla el sol en el cielo azul... porque la vida, para este personaje, no es más que una continua ocasión de celebrar una fiesta, y al final, cuando estemos a punto de morir, tan sólo importará lo que hayamos amado... Las sonrisas que hayamos pintado y las fiestas que hayamos contribuido a celebrar.

Es un claro ejemplo, además, de que, como decimos en Conversa Coach, todos tenemos una estrella en nuestro interior que hay que hacer brillar, una sonrisa que, a través de la conversación, de la palabra, de la aprobación y la constancia, llega a ser la base de nuestro día a día. En este corto, "Validation", el protagonista es la viva imagen del patrocinio y el "empowerment" que el Coach tiene con su cliente, pero es algo más, mucho más... Es la metáfora pura de lo que estamos llamados a ser, hacer, sentir y vivir en nuestro paso por la vida...

Disfrútalo y... ¡Sonríe!






domingo, 12 de diciembre de 2010

Aprender a vivir

"Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo". Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar..."

Walt Disney

viernes, 26 de noviembre de 2010

Así, en mayúsculas...

¿Quién dijo que el AMOR (así, en mayúsculas), no era posible? ¿Quién dijo que el coraje y el cariño no podían ser capaces de transformar nuestra realidad?

A menudo caminamos sin más rumbo que el de nuestro propio destino, y no nos damos cuenta de que, más allá de nuestro camino, hay senderos maravillosos que se cruzan con el nuestro, personas que necesitan de nuestra mano amiga, de nuestras palabras, de nuestra compañía...

Demasiado ocupados en procurarnos bienestar, olvidamos que la parte esencial que provoca nuestra felicidad se encuentra en ser partícipes de la felicidad de otros. ¿Cuántas veces hemos conseguido, con nuestras acciones, que nuestro alrededor fuera un poco más brillante? ¿Y cuántas veces hemos sido conscientes de eso? Nuestros actos transforman el mundo.

Ahí fuera hay gente que te necesita. Gente que no ve tus debilidades, sino todo el potencial que te empeñas en ocultar, quizá por propia comodidad, tal vez a causa de tu propia ignorancia. El amor cambia la vida, el amor es el principal motor de nuestros días...

"Es tanto el AMOR (así, en mayúsculas) que siento", dice la abuelita del video, "que no padezco cansancio"...



viernes, 8 de octubre de 2010

¿Medimos tu sonrisa?


A veces nos perdemos en miles de consejos que, en principio, pueden ayudarnos a ser felices. Aquí os dejo una muestra de lo que digo. Una presentación repleta de pequeños consejos que, sin duda, podrán facilitar nuestro día a día y ayudarnos a alcanzar, al fin, la ansiada felicidad.

Sin embargo, y pese a lo bueno de este video, es conveniente intentar no caer en generalizaciones o tópicos a la hora de conseguir ser feliz. Planteate estos consejos como metas individuales, como pequeños objetivos que nada tienen que ver entre sí; tal vez, de esta forma, podamos caminar unidos hacia esa sonrisa constante, ese bienestar, ese conocimiento propio al que llamamos felicidad.

Sé feliz, es fácil. Solo tienes que proponértelo. Cada uno de estos consejos puede ser una buena motivación semanal, mensual o, si te atreves, diaria.

¿Medimos tu sonrisa?

jueves, 7 de octubre de 2010

Seguir siendo niño

Es curioso cómo muchas veces nos olvidamos de la importancia de una sonrisa, de una caricia, de una buena palabra, del cariño o del trato agradable. Vivimos con la preocupación de llegar al día siguiente, de ascender en una escala social que poco importa a nuestro cuerpo, a nuestro bienestar, salvo la posibilidad, puramente material, que ésta nos pueda reportar.

Una sonrisa a tiempo, aumenta la productividad, las relaciones sociales, nos hace sentir mejor con nosotros mismos. La amabilidad, las palabras asertivas y la calma, son las herramientas más eficaces para alzarnos por encima de nuestra soledad y, en ocasiones, de la futilidad de las cosas que consideramos importantes.

La alegría es un estado que pocas veces valoramos en su justa medida, pues parece que nos empeñemos en estar tristes, serios o preocupados. Este video hace reflexionar al respecto. Es un experimento real con un niño: observad su comportamiento cuando se le trata con alegría y cariño, y mirad cómo reacciona su cuerpo, su estado de ánimo, cuando lo que se encuentra delante es una cara seria y fría.

A veces, el mejor consejo es seguir siendo niño (porque nunca dejamos de serlo del todo)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Un inicio

Este es uno de esos videos que pocas personas no han visto, una de esas delicias publicitarias que trasciende a la marca a la que sirve y brinda apoyo, y que se convierte, por méritos propios, en todo un icono de filosofía vital y optimismo.

Sé que, tal vez, no sea muy original, pero no encuentro un video mejor para iniciar este blog, un mensaje más directo y más sincero que: "piensa diferente", "atrévete a pensar que es posible el cambio"... Tal vez sea eso lo que a todos nos falte: el valor para cambiar.

El valor para sentirnos la estrella brillante que, en realidad, somos.